Información del Museo Jurásico

Nuevos horarios para 2007

(noticia publicada en Colungadigital, viernes 2 de febrero de 2007)

José Francisco Cima Muñoz, LASTRES

HORARIOS

Horario Ordinario:
Lunes: de 10.30 a 14.30 h.
De miércoles a domingo: de 10.30 a 14.30 y de 16.00 a 19.00 h.
Lunes tarde y martes cerrado

Abierto: Carnaval (19 y 20 de febrero), Semana Santa (del 30 de marzo al 10 de abril), Puente del 1º de mayo (del 28 de abril al 1 de mayo) y Martes de campo (29 de mayo).

Horario ampliado: Del 22 de junio al 16 de septiembre:
Abierto todos los días de 10.30 a 14.30 y de 16.00 a 20.00

Horario de otoño: Del 17 de septiembre al 31 de diciembre:
De miércoles a domingo: de 10.30 a 14.30 y de 16.00 a 19.00 h.
Lunes y martes cerrado

Pisadas de cocodrilos en el Jurasico de Asturias

(noticia publicada en Aragosaurus, jueves 1 de febrero de 2007)

Nuestros colegas del MUJA acaban de publicar un nuevo trabajo en la revista Ichnos describiendo los rastros y pisadas de cocodrilomorfos del Jurásico (Kimmeridgiense) de Asturias. La costa asturiana es bien conocida por su registro en icnitas de dinosaurios, sin embargo también conserva interesantes icnitas de tortugas, pterosaurios y cocodrilos

El resumen es el siguiente:

Some small and medium-sized crocodylomorph footprints are described from the Late Jurassic (Kimmeridgian) coastal and deltaic units of the northern Spain (Asturias). There are at least four footprint morphotypes. Three of them, with well preserved trackways, are included in the ichnogenus Crocodylopodus (Crocodylopodus isp. and Crocodylopodus meijidei); the fourth one, documented by some isolated large footprints, is referable to the ichnogenus Hatcherichnus. This ichnoassociation confirms the presence of small crocodilians in palaeoenvironments apparently dominated by dinosaurs. The presence of Hatcherichnus seems to confirm the affinity between the Iberian and North American ichnofaunas.

La referencia es:

Avanzini, M., García-Ramos, J. C., Lires, J., Piñuela, L. y Lockley, M. 2007. Crocodylomorph tracks from the Late Jurassic of Asturias (Spain). Ichnos, 14, 143-153.

El MUJA se prepara para la nueva temporada turística

Se ha instalado una nueva reproducción a tamaño natural. Se trata de un gran Diplodocus de 27 metros de largo y 5 metros de alto

(noticia publicada en Colungadigital, jueves 1 de febrero de 2007)

José Francisco Cima Muñoz, LASTRES





Acaba de llegar al MUJA. Mide 27 metros de largo, 5 metros de alto y pesa el angelito casi tres toneladas. Se trata de un gran Diplodocus construido en fibra de vidrio. Vino transportado por un camión especial desde León, donde está ubicada la empresa Dinokinetics, que fabrica las réplicas que se están colocando en las inmediaciones del museo.

Viene a unirse a otras réplicas, un Allosaurus, de 6 metros y medio de largo y 250 kilos de peso, y un Dacentrurus, de 8 metros y 600 kilos, que fueron colocadas hace unos meses. Falta por instalar otra más, se trata de un Camptosaurus, de 8 metros de longitud y casi 600 kilos de peso. El presupuesto de las cuatro réplicas asciende a 117.000 euros.

Al mismo tiempo se está procediendo a la instalación de un parque infantil con temática jurásica y a la implantación de zonas ajardinadas entorno al museo.

Se comenta que también se van a realizar algunos cambios en el interior del museo. El responsable científico del centro es el profesor José Carlos García Ramos, que fue el gran artífice e impulsor de esta instalación museística que ha sido la más visitada de Asturias, con un total de 450.000 visitas, desde que abrió en Semana Santa de 2004 .

A pesar de que el Museo del Jurásico está situado entre las localidades de Colunga y Lastres, y que los terrenos han sido cedidos por el Municipio de Colunga ...

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Un diplodocus de nombre «Manín»

Vecinos de Colunga y de Lastres se decantan por este apodo para el gigantesco dinosaurio que quedó instalado el lunes junto al Muja

(noticia publicada en La Nueva España, jueves 1 de febrero de 2007)

Colunga, Daniel BÁRBARA

«Manín» gana. Es el nombre elegido por los vecinos de Colunga y de Lastres consultados por LA NUEVA ESPAÑA para el gigantesco diplodocus de tres toneladas de peso, veintisiete metros de ancho y casi cinco metros de altura que, desde el pasado lunes, se ha convertido en la estrella del Museo Jurásico de Asturias (Muja). «Manín» es un apelativo genérico y coloquial utilizado en la zona de Lastres, Caravia y Villaviciosa para dirigirse a las personas: algo parecido al «tío» de los pasotas o al «man» que utilizan los jóvenes norteamericanos. «Manín» fue elegido por cuatro de los doce encuestados. Pero hay más propuestas: «Diplo» -citado por dos personas-, «Asturcón», «Grandón», «Guíndola», «Gasoldocus», «Telmo» y «Pulpodocus».








Jesús Menéndez. FOTO: josé pandal



Marcial Ardisana Ribero, camarero de la cafetería La Esquina de Colunga, de 31 años de edad, apostó por el apodo de «Asturcón» porque es «la gran referencia del concejo». Ve las réplicas que se instalan en el entorno del Muja «muy acordes» con la zona, aunque opina que «no influirán demasiado en la gente» que visite el lugar. Considera que la sede museística supuso de entrada un «boom» para los negocios del municipio, pero, con el tiempo, el movimiento de turistas se ha estabilizado.

María del Carmen Ardura Sánchez, que regenta el bazar La Casina de Lastres, se decantó por «Manín» porque es «una palabra muy utilizada en Lastres». Ardura, de 31 años, indicó que el museo colungués «hay que ir a verlo con tranquilidad». Su hijo Adrián Menéndez, de 10 años, es, según su progenitora, un apasionado del mundo de los dinosaurios, por lo que cree que las réplicas de los reptiles «serán muy llamativas para los menores». La llastrina tiene muy claro que el Muja ha generado «mayor movimiento» de turistas en la zona.

Elvira Iglesias Martín, natural de Coceña, también eligió «Manín», ya que los de Lastres «lo utilizaron toda la vida». Iglesias, de 65 años, se mostró de acuerdo con todas las iniciativas que se hagan en el Muja porque «animarán a los turistas a visitar la zona». Y es que, en cuanto llega la primavera, el número de autobuses que visita el municipio se dispara. «Una vez, mientras me tomaba un café con una amiga, llegamos a contar hasta catorce autobuses», indicó.

Estas palabras fueron ratificadas por su amiga América Llera Díaz, de 75 años, natural de la población colunguesa de San Juan. «Cuando llega el buen tiempo, la gente corre para el Jurásico que se mata», manifestó. Llera se mostraba de acuerdo con el apelativo que los vecinos de Lastres usan para dirigirse a las personas, «Manín». Y trasladaba que el Muja va «muy enfocado» a los turistas, si bien reclamaba a las autoridades que «no se olviden de los niños».

María José Pertierra Montoto, camarera en la cafetería El Chico y vecina de Lastres, apostó por «Manín» porque es «el nombre más típico de la zona». La joven, de 24 años, aseguró que las réplicas les gustan mucho a los niños. De hecho, su hijo Aitor ha visitado en repetidas ocasiones el museo. El menor desea volver al Muja porque «le ha gustado mucho y seguro que las réplicas de los reptiles le impactarán mucho más». Sobre la repercusión que tiene la sede museística en el concejo, aseguró que durante el invierno «se mueve mucho los miércoles porque es gratis», mientras que por el verano la afluencia de personas al municipio es «muy buena».

Rafael Barqueháis García, natural de Cartagena (Murcia) pero residente en Lastres desde el pasado verano, se decantó por el apodo de «Guíndola», nombre que reciben los aparejos marineros utilizados para restaurar los barcos. Este jubilado, de 66 años, eligió este nombre porque le parece que el diplodocus «es hembra». Afirma que las primeras réplicas que se instalaron, las de chapa metálica, «no dicen grandes cosas», pero las demás «son geniales». Y cuenta que, cuando visita la zona junto a su perro, éste se acerca sigilosamente a las copias de los dinosaurios, las mira y, de repente, «pega un salto y sale corriendo».

Carmen Álvarez Pérez, vecina de Caravia y propietaria de la librería Álvarez en Colunga, se inclinó por el mote de «Diplo», ya que «hay que ponerle un nombre relacionado con el mundo de los dinosaurios». La librera, que estuvo presente en la colocación del diplodocus, realizada hace dos días, aseguró que las copias «son preciosas, me encantan». Manifestó que el Muja tiene «mucha repercusión en el concejo».

Humberto Martínez, propietario del café Lastres, se fijó en la altura de la réplica y la comparó con la de Pau Gasol. Así que este hombre de 46 años apostó por «Gasoldocus». El profesional de la hostelería indicó que el Muja es «muy técnico, por lo que todo lo que aporten en el entorno dinamizará mucho el museo». Se mostró favorable a las réplicas porque significan «un atractivo más». En contra de lo que muchos de sus convecinos opinan, Martínez cree que la autovía del Cantábrico es «lo que verdaderamente mueve el concejo», aunque el Muja ayuda.

Paulino Suárez, residente en La Riera (Colunga), se decantó por «Diplo» por su relación con la era jurásica. Las réplicas le han impactado de tal manera que ya ha visitado la zona para hacerles fotografías. Afirma que el concejo tiene «muchas deficiencias» por lo que la gente viene al Muja y después «se va».


El patrón mayor de la Cofradía de Lastres, Jesús Menéndez, denominó al reptil «Telmo», en referencia a la rasa de San Telmo, donde se ubican la réplica y el Muja. «Las réplicas están muy logradas, tal como parecen en la realidad. «El impacto será mayor para los niños», añadió. El Muja ha repercutido económicamente en el concejo, «pero no tanto como se preveía». Cree que la sede debería tener «más actividades, mayor compromiso con el concejo, mayor participación y no sólo una presencia testimonial, como sucede ahora. Lo primero que deben hacer es comprometer más a los vecinos del concejo, que la gente lo sienta como algo propio», matizó.

La colunguesa Ángeles Sánchez llamó al gigantesco diplodocus «Grandón» porque es la más grande de todas las réplicas. Aseguró que los lugareños se sienten «muy orgullosos del Muja, pero muchos no lo demuestran».

El llastrín Javier Pardo, de 59 años, que regenta la confitería Cristina, se decantó por «Pulpodocus» ya que se le parece a un pulpo. El confitero, que ha elaborado unas pastas secas con forma de dinosaurios y un molde que se asemeja a una huella, concretó que la afluencia de visitantes al Muja se ha normalizado tras «unos años muy buenos».

Instalan en el entorno del Muja un diplodocus de 27 metros de largo y cinco de alto

(noticia publicada en El Comercio, jueves 1 de febrero de 2007)

A. M./COLUNGA

RECUERDO. Los alumnos del instituto Avelina Cerra, de Ribadesella, se fotografían junto a la réplica. / DAVID ESPINOSA


La empresa Dinokinetics ha instalado en el entorno del Museo Jurásico de Asturias, en Colunga, una réplica de un diplodocus a tamaño real de 27 metros de largo y cinco de alto que, sin duda alguna, se ha convertido ya en la más llamativa de las figuras que desde el pasado mes de diciembre campan en este complejo museístico inaugurado en abril de 2004, y por el que ya han pasado más de 440.000 visitantes.

El transporte y la instalación de la pieza, que pesa un total de tres toneladas, se tornó harto complicada y fue preciso incluso realizar pequeños cortes de tráfico en la carretera nacional en la capital del municipio colungués para facilitar su paso por el cruce que da acceso a la rasa de San Telmo.

Allí, a principios del pasado mes de diciembre, la consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, inauguraba la instalación de un allosaurus de seis metros de largo, dos de alto y un peso de 250 kilogramos aproximadamente, y un dacentrurus que mide ocho metros de largo por 2,80 de alto y pesa unos 600 kilos. Aún está pendiente de instalar un camptosaurus de ocho metros de largo y un peso de 600 kilos que se espera que se llegue en los próximos días.

117.000 euros

Las cuatro reproducciones se han elaborado con el máximo rigor científico y con material muy resistente tanto al agua como al sol, «e incluso a los picotazos de los pájaros», y supusieron un coste de 117.000 euros. La inversión que en estos momentos el Gobierno del Principado está realizando en este museo se completa con la adecuación de tres parques infantiles y la plantación de vegetación y flores autóctonas en el entorno del edificio. En total, la Consejería de Cultura se ha gastado en estas tres intervenciones 767.000 euros.

Los alumnos del IES Avelina Cerra, de Ribadesella, fueron ayer los primeros en fotografiarse junto al enorme animal que fue instalado en el acceso al edificio museístico. La resistencia de estas figuras hace posible que niños y mayores puedan fotografiarse junto a ellas, tocarlas e incluso intentar subirse a sus lomos, si lo consiguen.